lunes, 27 de diciembre de 2010

Múltiples Aristas de una Realidad Insoslayable: La Violencia contra la Mujer


En esta ocasión queridos lectores me distanciaré un poco de los esquemas a los que he ajustado mis anteriores artículos, para abordar una temática distinta a la usualmente tratada en este blog.

El tema que deseo compartir con ustedes en esta entrega, poco tiene que ver con la parte técnica de la gestión pública, pero si con las duras realidades que enfrentan un sinnúmero de mujeres en el mundo y a las cuales se trata de atender a diario en nuestras instituciones. Me refiero con esto a la violencia y maltrato contra la mujer, realidad que año tras año cobra la vida de muchas mujeres en Panamá y el mundo.

El abordaje del la violencia contra la mujer nos obliga a tratar de comprender un innegable aspecto subyacente en cada caso de maltrato físico y psicológico. Esto es, claro está, el componente de control y poder que ejerce o desea ejercer una persona sobre otra, es decir un hombre hacia una mujer e incluso una mujer hacia un hombre.

La confrontación de posiciones, posturas y filosofía de vida distintas que a menudo pretenden hacer converger las personas que unen sus vidas en matrimonio e incluso en el noviazgo, hace de las relaciones un caldo de cultivo para situaciones altamente estresantes que de no ser correctamente manejadas seguramente dará como resultado la utilización de métodos mucho más violentos que la simple imposición verbal de una postura.

Lo antes mencionado sumado al criterio imperante en una sociedad que ha idealizado el concepto de amor y  de relaciones de pareja hasta un punto casi ridículo, ha orillado a la mujer a seguir patrones conductuales que refuerzan la permanencia dentro de una relación (so pretexto de cumplir con el deber hacia los hijos, los padres y la institución del matrimonio hasta las ultimas consecuencias), lo cual a su vez ha generado una actitud de desmedida complacencia por parte de la misma, que relegándose a segundo plano, ha decidido asumir las secuelas psicológicas y en muchos casos las marcas físicas de su necesidad de embonar en el concepto de familia perfecta y pareja feliz, tolerando en muchos casos, indignidad tras indignidad, irrespeto tras irrespeto, hasta desembocar en un ciclo de maltrato físico y psicológico reiterado.

Ahora bien, el análisis de las causas del maltrato hacia la mujer nos lleva a encontrar múltiples aristas y poca posibilidad para conclusiones univocas. Esto es así si se considera que ahí dónde existe un maltratador por derivación existe una persona maltratada a la cual no le es posible desvincularse del ciclo de maltrato mencionado anteriormente y en el que intervienen fenómenos psicológicos, sociales, económicos y afectivos que arraigan, perpetúan y agudizan su condición.

La Declaración de Las Naciones Unidas sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer establece tres contextos en los cuales se manifiesta la violencia contra la mujer (sin que estos sean los únicos casos existentes). Estos son: La violencia en el seno de la familia, la violencia dentro de la comunidad y la violencia cometida o tolerada por el Estado.

Haciendo referencia al primer contexto, es decir la violencia que se lleva a cabo en el seno de la familia o también conocida como “violencia domestica”, hemos querido resaltar el estudio publicado por la UNICEF, denominado “La Violencia Doméstica contra Mujeres y Niñas” que resalta los tipos de violencia infringidas por personas con quien las mujeres tienen una relación intima o por otros miembros de la familia y las cuales son:

Malos tratos Físicos: Bofetones, golpes, torsión de brazos, puñaladas, estrangulación, quemaduras, sofocación, patadas, amenazas con armas u otros objetos, etc.

El Abuso Sexual: Relaciones sexuales forzadas, impuesta mediante amenazas e intimidaciones.

La violencia psicológica: Que consiste en comportamientos con miras a intimidar y atormentar la victima, y que asume diferentes formas.

Este último tipo de violencia no por imperceptible deja de ser importante, ya que por el contrario, es quizás el más nefasto por su continuidad y permanencia en el tiempo, dado que la mayor parte de las cicatrices físicas sanan con el paso de los días, meses y años, más no así las psicológicas, que terminan minando capacidades imprescindibles en el individuo (voluntad, decisión y entereza) y, fundamentales para su salud mental y espiritual.

La sanidad de una relación esta dada por la capacidad para resolver situaciones, sin necesidad de acudir a los insultos, golpes y menosprecio por el criterio de cualquiera de las partes. Cuando esto ocurre sin duda alguna estamos frente a una relación viciada y altamente dañina, que seguramente terminará introduciendo a quienes la conforman en un tiovivo de desgastes y frustraciones que nada tiene que ver con el amor, sino probablemente con el hábito, la costumbre, el temor a la soledad, la obsesión de alguna de las partes o el  compromiso ante la sociedad, pero nunca con el amor.

El maltrato en las relaciones no solo genera profundas heridas y cicatrices difíciles de borrar para quienes la padecen o han padecido, sino también para su entorno, en el que normalmente están de por medio menores de edad que ven en las acciones de sus “pseudomodelos” a seguir, el patrón o carta de navegación que les dará las coordenadas para conducir el barco de sus relaciones con otras personas y continuar reproduciendo dichos modelos esta vez con sus propias familias.

Es menester entender que la persona que asume el papel de abusador en una relación, lo será aún cuando la otra parte intente satisfacer los desmedidos requerimientos de aquel, ya que es muy probable que dichos requerimientos a satisfacer vayan aumentando paulatinamente conforme el abusador sienta que va ganando terreno y poder dentro de la dinámica afectiva.

La manipulación a que da lugar la conducta megalómana de ciertos abusadores, que ven en sus victimas una extensión de sus propiedades, es quizás, una de las más duras pruebas a las que se ven enfrentadas un sinnúmero de mujeres que en estos momentos, son psíquica, física y sexualmente maltratadas. Dicha manipulación se verifica a todos los niveles, desde el característico “Si me amas, te quedarás a mi lado para siempre (pase lo que pase )”, hasta “lo siento, no fue mi intención hacerte daño” o bien “si te vas de mi lado, no te quedará nada”.

Las tácticas psicológicas caracterizada por este tipo de frases o mensajes, son la punta del iceberg de una base mucho más dañina como lo son las restricciones materiales o bien el adoctrinamiento constante del que hacen gala la mayoría de los maltratadores/as y que son capaces de incidir en el comportamiento, pensamiento, emociones o decisiones de manera mucho mas certera de lo que los golpes pueden lograr, ya que el objetivo no es la piel, sino el alma misma de quién recibe dichas lesiones.

La domesticación (si es correcto pensar que un método de adiestramiento animal o de cultivo de plantas es aplicable a un ser humano ) a la que ciertas mentes perjudiciales someten a sus compañeras/os sentimentales en ocasiones puede llegar a ser tan sutil y solapada que al principio van mellando poco a poco las capacidades de discernimiento de la otra parte, aislándola de amistades y familia y lo que es peor, generando en la persona abusada un sentimiento infundado de inseguridad con respecto al futuro, que nada tiene que ver con el confort que debe generar un buen amor, ya que a la postre termina generando una dependencia dañina para cualquier ser humano.

Es importante señalar para quiénes estén en una situación de maltrato, que la mejor relación no es aquella que lo absorbe todo, tiempo, espacio, energía y tampoco es una prueba de resistencia, ya que no hay nada que relacione capacidad para soportar irrespetos, deslealtades, infidelidades, con el amor.

En fin, creo que esta realidad da para mucha tela que cortar y seguramente existirán personas mucho mas idóneas que yo para hablar del amor y sus demonios, en mi caso solamente deseo ofrecer a mis fieles lectores y a quienes por casualidad se han topado con este blog, un poco de claridad en cuanto a lo que es posible tolerar so pretexto de luchar por la “felicidad” vs la salud mental y espiritual a la que toda persona debe aspirar en la vida.

Lo que si es un hecho es que la violencia hacia la mujer no es un “asunto privado” como se llegó a considerar en el pasado, ya que lejos de serlo, es un cáncer que termina invadiendo y afectando diversos aspectos de lo público, la ley, economía, derechos humanos y en general todo aquellos ámbitos en donde la mujer se desenvuelve. En síntesis es un asunto más público que nunca y nos afecta a todos.

Me propuse en esta primera entrega de mis reflexiones sobre la violencia contra la mujer simplemente elucubrar sobre todo lo relacionado con esta realidad. Me comprometo más adelante abordar el tema con mayor rigor académico, presentando enfoques institucionales, cifras, algunos estudios, propuestas de intervención y sugerencia de políticas públicas preventivas.

sábado, 11 de diciembre de 2010

Planificación y Gestión Inteligente: Un instrumento para las políticas sociales


Una vez más Gestión Pública, Política y Gobernanza, recibe con agrado la colaboración del Profesor Eloy Cuellar, quién con la preclaridad que lo caracteriza ha desarrollado junto al Profesor Antonio Díaz Méndez, un interesante trabajo sobre la Gestión y Planificación Inteligente de las ciudades, como instrumento indispensable de las políticas sociales.

En este estudio  monográfico, los autores realizan planteamientos sumamente interesantes, que van desde precisar que se entiende por una ciudad sostenible, pasando por precisar cuál es el mínimo de recursos públicos y naturales que se puede consumir para asegurar la calidad de vida en una ciudad, hasta que debemos entender por calidad de vida y que criterios utilizan los organismos internacionales para medir la misma.

Este aporte nos invita a pensar y repensar "el diseño de nuestras ciudades y los nuevos desarrollos, las medidas estructurales a aplicar en sectores como el de la construcción, teniendo en consideración las recomendaciones y legislaciones surgidas como consecuencia del fenómeno del cambio climático". Así como las acciones a tomar para propiciar la integración social y una mejor relación entre individualismo y vida comunitaria.

La Ciudad Inteligente, según José Antonio Marina, es aquella capaz de potenciar las posibilidades vitales y culturales de sus ciudadanos y es a lo que debemos aspirar mediante una gestión estratégica urbana ampliamente pensada.

Sin más preámbulo coloco a disposición de nuestros lectores "Planificación y Gestión Inteligente: Un instrumento para las políticas sociales".

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Panamá: Sentimiento de Amor Patriótico

                                                                                                            

Al conmemorarse hoy 3 de Noviembre, los 107 años de separación de Panamá de Colombia, entre desfiles, muestras autóctonas de homenaje a la patria y actos oficiales, no puedo menos que reflexionar sobre el verdadero significado de estas fechas.

Desde hace buen tiempo a esta parte, los medios de comunicación y otros sectores de la sociedad panameña, han insistido considerablemente en la necesidad de que la ciudadanía "conozca" el significado de las fiestas patrias, sus días, sus personajes e iconografía.

Quizás muchos panameños han acudido a dicho llamado, aprendiendo a recitar por acto reflejo, que el 4 de noviembre se conmemora el Día de la Bandera, el 5 de Noviembre la rendición Colombiana en Colón, el 10 de noviembre el Primer Grito de Independencia en la Villa de Los Santos y el 28 de Noviembre la Independencia de Panamá de España. Lo cual desde un punto de vista un tanto conformista es mejor que nada, si se parte de la premisa de que hace un par de años atrás, muchas personas al ser consultadas sobre las efemérides patrias respondían erróneamente o en ocasiones manifestaban no saber que se celebraba.

Sin embargo, nuestra patria merece mucho más que conformismos. Razón por la cual en un día como hoy, además del obligado repertorio de fechas claves, hay que decidirse a edificar nuestra patria los 365 días del año, como compromiso ciudadano ineludible.

Edificar y amar a nuestra patria “Panamá”, es mucho más que pasar una prueba de fechas (aunque es importantísimo conocerlas), llevar a Panamá en el alma es mucho más que unirse en un partido de fútbol, vitorear todos juntos al Nica, enorgullecernos con cada triunfo de Saladino o recordar las proezas de un ídolo de la envergadura de Roberto Durán.

Sin duda alguna, todo lo anterior es parte de lo que somos, de lo excelente que podemos ser cuando nos disciplinamos, pero ante todo es un reto elevar a la enésima potencia las figuras y logros nacionales alcanzados. Y sobre todo es un reto para unificarnos en base a un ideario de nación, que debemos definir.

La patria es mucho más que el recuerdo y la memoria, aunque se simiente en ellos, la patria es lo que hacemos con ella hoy, los valores comunes que protegemos y la identidad que conformamos con cada acción individual y colectiva hacia el progreso.

La patria y el amor a ella es lo que queda luego de nuestras acciones como nacionales, lo que queda luego de que nuestras acciones correctas o incorrectas, corruptas u honorables, lastiman o no su honra e integridad, como si de un ser vivo se tratase. En cada acto en que nos rendimos a mezquinos intereses, descuidando, hipotecando o conservamos sus bienes, en cada acto dónde como ciudadano común, gobernante o político negociamos o transamos a costa de ella y no por ella, nos traicionamos como patriotas y la traicionamos a ella como patria.

La patria y el amor a ella es el sentido solidario que le damos a nuestro trabajo, esfuerzo y dedicación.

La patria y el amor a su existencia y a nuestra existencia en ella, no sólo es irritarnos cuando un extranjero nos hace ver lo que adolecemos, sino como dejar la carencia de aquello que efectivamente comprobamos que nos hace falta para ser un mejor país.

El amor patriótico, como una derivación del amor, pese a ser indefinible, difícilmente encuadrable y subjetivo para cada quién, no deja de necesitar lealtad, integridad, constancia, solidaridad, compañerismo, entrega, valores, principios y responsabilidad que cuando se traicionan, fisuran nuestra relación con el objeto de nuestro afecto, en este caso la patria.

El amor a Panamá se proyecta con la responsabilidad que como nacionales de nuestro país imprimimos a nuestros actos, ya sea desde el ámbito privado, con el respeto que practicamos como particulares hacia el resto de nuestros compatriotas, hasta el ámbito público, en dónde la ética, transparencia y honestidad con la que nos conducimos en cargos públicos frente a la gestión pública y construcción de nuestro proyecto de nación, nos define como panameños que realmente aman a su patria o no.

No temiendo pecar de idealista según algunos, estoy y siempre estaré convencida de que el deseo de perfeccionar el terruño donde vivimos, más allá de ser quimérico, debe ser la aspiración máxima de todo ciudadano panameño y es sumamente posible con compromiso y voluntad.

En dicho proyecto de perfeccionamiento de nación, no dejemos de mirar a los principios, no confundamos alianza con solidaridad, a la ausencia de guerra con paz, al avance económico con el progreso equitativo y lo más importante; no confundamos país con nación, lo cual implica identidad, una identidad que depende de cada uno de nosotros los panameños.

Hagamos de ser panameños un honor no solo emotivo, sino real y palpable en nuestro diario accionar como ciudadanos.









miércoles, 6 de octubre de 2010

Liderazgo y Juventud


Mucho se ha dicho y escrito sobre el liderazgo. Que si  los líderes nacen o se hacen?, que si el liderazgo es seguir o ser seguido? Que si un buen líder debe ser pasional o ecuánime? Se escudriña sin parar en las principales características  que debe tener un líder exitoso, para luego intentar desgranar cuál de esas características es indispensable para ser reconocido como líder y de cual de ellas se puede prescindir.

La ausencia de líderes es quizás una de las situaciones mas vitoreadas en nuestra época. Las generaciones anteriores se quejan de que la nuestra no cuenta con líderes sociales, no cuentan con líderes políticos nos dicen, no hay liderazgo en las organizaciones, no hay liderazgo comunitario. Se nos dice que hay ausencia de liderazgo y esto nos provoca estupor por las implicaciones que acarrea para la sociedad, entiéndase estudiantes rebaño, ciudadanos apáticos, profesionales inmersos en una abulia permanente y lo que es peor políticos y dirigentes, que sin ser líderes, sino estadistas y en ocasiones ni eso, rigen nuestros destinos a diario.

La polémica de los teóricos, gurús o lideres del liderazgo (disculpando la necesaria redundancia), no ha dado tregua en los últimos años, dando pie a una emergente cultura de formación y promoción de líderes. Se intenta formar líderes como si de producir latas de leche se tratara. De hecho, toda una economía gira en torno a esta idea. Desde aquellos colegios que sustentan su proyecto educativo en la formación de cualidades deseables que al ser seguidas en teoría garantizaran un joven líder por excelencia, pasando por universidades cuyo slogan apunta a formar profesionales líderes en sus áreas, sin mencionar las miles de publicaciones relacionadas con este tema que parece estar hoy mas que nunca en la boca de todos.

Las empresas privadas, las administraciones públicas, las organizaciones no gubernamentales, los gremios y en general toda organización formal y/o informal busca ser líder en su área y para ello requiere en primera instancia contar con el personal, ya no simplemente capacitado, sino capaz de decidir, guiar, inspirar y promover transformaciones e innovaciones a lo interno de sus estructuras, en pocas palabras buscan líderes en sus filas.

Ante este escenario, al elucubrar sobre liderazgo y juventud, me vienen a la mente algunas preguntas sobre las cuales poco se ha reparado, como por ejemplo, desde cuando inicia la formación de un líder? cual es “ese”  detonante  que desencadena la necesidad de orientar, guiar y promover cambios por parte de un individuo en su entorno? existe edad para ser líder y será posible hablar de un tipo de liderazgo anónimo? o es condición sine qua non del líder el ser conocido y reconocido como tal por grupos ajenos a los que lidera.

En este sentido estoy convencida más por experiencia propia que por los múltiples libros de liderazgo que he leído, que existe una chispa adecuada, un momentum que inspira a un niño o joven a iniciar su trayectoria como líder (del carácter que sea). El detonante puede estar en el ejemplo de un ser querido, en las palabras inspiradoras de un maestro o en el choque entre la realidad adultocentrista y el ímpetu juvenil, que genera en el joven sin saberlo una reacción en cadena sobre lo que percibe del mundo y lo que requiere y desea de él.

Ciertamente, puedo concluir sin temor a equivocarme que no existe edad para el liderazgo, ya que el mismo requiere un toque significativo de ímpetu y qué mayor ímpetu del que existe o puede existir en la juventud. Un ímpetu que sin catastrarlo, requiere las condiciones apropiadas para ser encausado.

En mi trayectoria como líder juvenil y miembro fundadora de una de las instancias de participación social juvenil más influyentes en el desarrollo de los jóvenes en Panamá    ( Consejo Nacional de la Juventud), pude constatar entre muchas realidades, que pese a la avidez de participación que tenían los jóvenes de construir, concertar, dirigir e integrar procesos participativos reales,  en muchas ocasiones nos vimos inmersos en una maraña de dobles agendas e intereses políticos que en diversos momentos retardaron y desvirtuaron la esencia de “nuestros” procesos juveniles.

Lo anterior implicó la necesidad de curtirnos como líderes, aprender a manejarnos en el contexto de intereses políticos y adultocentristas, que pese a criticar, provenían de aquellos encargados de avalar y asegurar la pervivencia de “nuestro proyecto” de juventud.

Los libros de liderazgo, pese a contribuir a fijar conceptos, jamás podrán sustituir la experiencia y aprendizaje que en la gran mayoría de nosotros motivó el proyecto del Consejo Nacional de la Juventud, que aún sigue en construcción.

Ahora bien, a dónde deseo llegar con todo esto? pues simple, en una sociedad donde todo parece estar dicho, pero aún falta mucho por hacer, se necesita de líderes dispuestos a asumir retos e impulsar cambios positivos a todos los niveles posibles y para eso necesitamos infraestructuras y políticas de estado, realizables y medibles.

Ya no basta con convocar, aunque en ocasiones se registren resultados destacables de dichas convocatorias. Lo que se necesita es agarrar el toro por los cuernos y empoderar a la juventud o por lo menos no limitar su empoderamiento. Y para eso hace falta voluntad política y visión. Voluntad de hacer las cosas no por un partido, sino por un país y visión para reconocer que relegando a los jóvenes, probablemente estemos hipotecando a nuestra patria, al no permitir desarrollar habilidades de liderazgo sobre quienes recaerá la función de impulsar o estancar este país.

La Declaración de La Antigua Guatemala, reconoce como una tarea pendiente de los gobiernos de cada país el reconocimiento a las juventudes organizadas como interlocutores en el diseño, implementación y control de las acciones; mejorando la calidad de vida de las personas jóvenes y siendo co-gestores de una política efectiva de juventud.

En nuestro país, una a una se desarrollan iniciativas para instar al cambio a través del ejercicio del liderazgo a nivel de la juventud, sin embargo aún no se fortalece “la institucionalidad” de la juventud panameña.

Se esta pendiente a la ratificación por parte de nuestro país de la Convención Iberoamericana de Derechos de los Jóvenes, como instrumento jurídico internacional que reconoce a los jóvenes como sujetos y titulares de derecho.

En una sociedad constantemente problematizada y sobretodo en una sociedad que problematiza a la juventud, en dónde todo parece ser un problema con los jóvenes, se necesita fomentar cualidades y habilidades de liderazgo.

Aún requerimos elevar el tema de juventud a tema de Estado, como hace 10 años atrás en que miles de jóvenes participamos en foros, encuentros, cabildos y todo tipo de experiencias de dicha naturaleza. Seguimos aspirando a ver convertido en realidad el Consejo de Políticas Públicas de Juventud, lo que nos permitirá participar de manera efectiva en la elaboración de nuestras políticas. Aspiramos y hemos trabajado por ver los frutos de un trabajo iniciado hace más de una década y ya deseamos resultados más concretos, de un liderazgo ganado a fuerza de anonimato.

Si bien es cierto que los principios, valores y dotes de liderazgo se aprenden en el hogar, no es menos cierto tampoco que hay experiencias que nos marcan y edifican. Entendiendo por edificar, construir en torno a algo. 

Necesitamos edificar en torno a nuestros jóvenes, necesitamos visibilizar a nuestros verdaderos líderes (no solo los políticos), necesitamos ver que el Problema no es problema, sino más bien una oportunidad de solución (oportunidad de aportar al desarrollo de nuestro país) y que en esa oportunidad de solución, los jóvenes tenemos mucho que decir y mucho más por hacer.

Definitivamente la clave del progreso es edificar en torno a nuestros jóvenes y para ello debemos mancomunar esfuerzos a nivel del ámbito privado (empresas, universidades , etc.) y a través del ámbito público, apostando por individuos líderes y no individuos rebaño.

La clave del progreso desde la perspectiva de la juventud es pasar de la invisibilidad al protagonismo por medio del liderazgo propositivo y en este sentido el reto para el joven es lograrlo y para el Estado permitirlo e impulsarlo.


La autora fue merecedora del Premio Jóvenes Sobresalientes de Panamá en la categoría Liderazgo y Logros Académicos.







jueves, 27 de mayo de 2010

Agradecimientos al Portal de Juventud para América Latina y el Caribe y al Consejo Nacional de la Juventud de Panamá

Agradecemos al Portal de Juventud para América Latina y el Caribe y al Consejo Nacional de la Juventud el espacio que nos han concedido para la publicación del artículo  "Consideraciones varias sobre Gobernanza y Políticas Públicas de Juventud a  partir de la experiencia de una líder fundadora del Consejo Nacional de la Juventud" y la excelente acogida que el mismo ha tenido entre sus lectores y visitantes.

 De igual forma, aprovechamos para reconocer el importante trabajo que ambos espacios de participación juvenil vienen realizando hasta la fecha en aras del mejoramiento de la calidad de vida de los jóvenes y la construcción de espacios y diseño de sus políticas públicas.
Dedicamos este artículo a los compañeros fundadores del Comité Pro tempore del Consejo Nacional de la Juventud, de igual manera a los cientos y miles de jóvenes que con sus contribuciones en tiempo, energía, producción intelectual hicieron del Consejo Nacional de la Juventud una realidad en su momento y a los que hoy por hoy le han dado a través de nuevos brios y nuevas fórmulas de gestionar las necesidades de la juventud un sitial verdaderamente importante a este proyecto que continua construyéndose. También al Portal de Juventud para América Latina y el Caribe por el excelente trabajo que realiza en el logro de cada uno de los objetivos que se han propuesto para el beneficio de la juventud, entre los que se destacan:
Propiciar relaciones bilaterales y multilaterales de cooperación horizontal entre redes y organizaciones de jóvenes y que trabajan con jóvenes.

Colaborar con el fortalecimiento y desarrollo de las redes, para que potencien sus impactos, mejoren sus herramientas de gestión y logren una mayor visibilidad pública.

Facilitar el acceso rápido a información sobre todas las cuestiones de juventud a líderes de organizaciones de jóvenes, dirigentes jóvenes y profesionales que trabajan en asuntos relacionados con la juventud.

Esperamos que los visitantes de nuestro blog se deleiten con el exquisito material que en temas de juventud y mejores prácticas en temáticas de juventud encontrarán en ambos portales.
Direcciones:

Portal de Juventud para América Latina y el  Caribe:  
www.joveneslac.org/
Consejo Nacional de la Juventud de Panamá:
www.cnjpanama.org.pa/

domingo, 23 de mayo de 2010

Hacia un cambio de paradigma en la política



El concepto paradigma tiene su génesis en la palabra griega paradeigma, que significa modelo o ejemplo a seguir. La concepción psicológica del término hace referencia a los pensamientos, ideas, creencias que han sido incorporadas en distintas etapas de nuestra vida y que se han aceptado como verdaderas o falsas sin someterla siquiera a la duda razonable.

Con posterioridad el físico y filósofo estadounidense, Thomas Kuhn (1922-1996), le otorgo una nueva interpretación a la palabra para referirse al conjunto de prácticas que definen una disciplina científica durante un período específico de tiempo y acuñó el término "cambio de paradigma" (paradigm shift) en su libro "La estructura de las revoluciones científicas" (The Structure of Scientific Revolutions - 1962), en donde para referirse a las ciencias señalo: "las sucesivas transiciones de un paradigma a otro vía alguna revolución, es el patrón de desarrollo usual de la ciencia madura".

Dicha idea fue sumamente revolucionaria en su momento y provoco toda una serie de cambios de visión tanto en las ciencias como en los social.

La existencia de paradigmas y el replanteamiento o cambio de los mismos es tan antiguo como la vida misma. Incluso, antes de su determinación conceptual existieron, existen y existirán como producto psicológico y social del individuo. Su función entre otras es la de prolongar el orden establecido, la “normalidad social” y por qué no decirlo el establishment con todo lo que éste implica.

Un cambio de paradigma normalmente ocurre por una situación o evento que hace que confrontemos los modelos o cuerpo de reglas, valores y creencias hasta el momento innegables e incontrovertibles, sustentadas por nuestra percepción, representación, racionalización y perpetuados a través del tiempo por nuestros procesos de socialización; educación, costumbres, experiencias, conocimientos, cuya existencia nos ayuda a vivir en sociedad, adaptarnos a la “normalidad” y encajar en el cuerpo social “tal cual” esta estructurado.

Ahora bien, tanto el paradigma en positivo, es decir como guía, en la medida en que nos permite confrontar situaciones en base a un formato a seguir y el paradigma como guión al constituirse en limitante para el cambio de formulas cuando estas ya no nos dan resultados, motivan la necesidad de entender el fenómeno paradigmático del que se trate y los componentes que en él intervienen.

Seguramente nuestros apreciados lectores se preguntarán, qué tiene todo esto que ver con la política y qué pretendemos demostrar al vincular un concepto asociado a las ciencias empresariales con la forma de hacer política y la gestión pública.

Para realizar un acercamiento al tema sugiero un ejercicio mental. Enumeremos 3 de los sectores que gozan de menor credibilidad a nivel del engranaje social. Pensemos en 3 grupos de poder en donde los antivalores, entiéndase falsedad, corrupción, hipocresía, deslealtad, falta de honradez, etc. sean no solo constitutivas del grupo, sino además, requisitos de utilidad para ser considerado dentro del grupo.

No me atrevo a garantizar dos de las respuestas, pero estoy casi  segura de que una de las constantes ha sido: el grupo de “los políticos”.

De igual forma, la mayoría de los lectores coincidirá conmigo en que la imagen de los políticos es quizás una de las más desprestigiadas a la hora de analizar la credibilidad de los actores que intervienen en la construcción de la realidad social y política de nuestros países.

La idea de los políticos como estirpe de cínicos, corruptos, sinvergüenzas, embusteros, descriteriados, oportunistas, aprovechadores, utilitaristas y demás apelativos peyorativos, mas allá de disminuir, se ha enquistado en la opinión pública.

Lo anterior ha motivado a su vez que estos personajes de la vida pública diariamente cuestionados por lo que hacen o dejan de hacer hayan permeado su dermis al punto de no incomodarse por esta opinión extendida que la ciudadanía tiene de ellos. Y lo que es peor aún, ha logrado un efecto dominó en la generación de políticos emergentes, que ya con veinti tantos años algunos hacen su debut en la vida pública, emulando las argucias y artimañas de sus mentores sin principios, encubriendo cada triunfo tartufiano con la verborrea inicua de que lo que hacen es en beneficio de los mas necesitados.

En el caso de la dinámica político-partidista y el perfil de nuestros políticos tradicionalistas, se debe tener claro que existe un paradigma o un conjunto de paradigmas que motivan el accionar de ese político en un momento determinado.

Los paradigmas norte de nuestros políticos, se fundamentan en creencias como: “aquí no importa la gente, importan los votos” y el político que triunfa es el que tiene capacidad para traducir personas en votos, la capacidad del político se mide en su éxito para gestionar partidas que permitan garantizar su triunfo y el de su partido en las próximas elecciones, en política hay que convencer, en política no hay que ser, sino parecer; y así un sin fin de máximas que dejarían ruborizado al mismo Cardenal Mazarino.

Existiendo estas premisas que constituyen el o los paradigmas de los políticos, existirá de igual forma “El efecto paradigma” que es lo que hace tan difícil el cambio en las estructuras de pensamiento de los mismos. Dicho efecto evita que se encuentren opciones en la forma de gestionar la política y lo público o lo que es peor, puede provocar que se limite el acceso a quienes pensamos de manera distinta y deseamos incursionar en la vida política con una nueva propuesta para legitimar lo político y lo público por medio del servicio y el conocimiento científico de lo social.

Anteriormente señalamos que todo cambio de paradigma implica una necesidad y un reconocimiento sustentado en hechos y eventos de cambiar la formula en que se han venido haciendo las cosas.

Hoy por hoy se necesita un cambio de paradigma por parte de nuestros políticos, dado los retos y responsabilidades que presenta el contexto social, administrativo y económico.

Entre los retos que instan a un cambio de paradigma por parte de los políticos tenemos:


Administrar y gestionar recursos públicos en momentos en que hasta las economías aparentemente mas estables sucumben ante las deficiencias del mercado.

Crear y gestionar confianza y credibilidad ciudadana en el contexto de una sociedad globalizada, informada e informatizada, que cada día se conforma menos con las propuestas populistas que otrora encandilaban las pupilas del elector.

Necesidad de legitimar decisiones políticas no perdiendo de vista decisiones publicas que pueden o no oponerse en un momento determinado.

Capacidad, conocimiento multidisciplinario y habilidades para dirigir procesos, movimientos, instituciones y manejarse en la vida política con las complejidades propias del nuevo siglo, caracterizado por una mayor participación y evaluación ciudadana.

La insuficiencia del discurso político frente a las nuevas relaciones con la sociedad civil.

Necesidad apremiante de profesionalización del político para hacer frente a entornos gubernamentales multinivel.

Modernización y cambios institucionales que implica calibrar las propuestas políticas en función de programas y políticas de estado.

Sin lugar a dudas, los breviarios políticos que en su momento marcaron una época y una forma de hacer política deben reconocer su desgaste y dar paso a la renovación del cuadro o perfil político en base a un cambio de paradigma que será definido o ira definiéndose en base a los criterios de cientificidad, capacidad de respuesta y ética, que el ciudadano de a pie demanda de sus políticos.

domingo, 25 de abril de 2010

De la víctima, la humanización de su trato y la gestión pública de sus intereses ( Breves consideraciones ) I Parte



Por: Johanna Lastra

"Si un significado tiene la democracia es precisamente el de revalorizar la persona humana en toda la complicada red de las instituciones procesales que solo tienen un significado si se entienden por su naturaleza y por su finalidad jurídica de garantía. De aquel supremo valor que no puede nunca venir sacrificado por razones de utilidad: el hombre".

JUAN LUIS BLANCO


Muy poco se habla de la víctima y su importancia dentro del proceso penal. Tradicionalmente esto ha sido así, debido a la consideración que las ciencias criminológicas le han otorgado a la victima como sujeto pasivo dentro del proceso penal y la actividad criminológica.

Hoy por hoy, sabemos que esto no es del todo aceptable, debido al paulatino desarrollo de la victimología y nueva victimología dentro del estudio de los fenómenos criminológicos.

En esta línea de pensamiento, junto con la evolución de las ciencias criminológicas en el marco del manejo de las víctimas; la ciencia de la administración y la gestión pública, no pueden menos que promover la modernización de las instituciones públicas desde la transversalización del principio de protección a las víctimas del delito.

Lo anterior implica el cruce de información entre las autoridades encargadas de atender estos casos y la creación de un sistema eficiente de manejo de la información que pueda coadyuvar a la protección integral de la víctima en un momento dado.

La integralidad en el principio de protección adquirirá bases sólidas en la medida que se logre sistematizar una conducta administrativa que respete el valor de la víctima dentro del equilibrio social.

Nos referimos a equilibrio social, ya que el respeto a la víctima privilegia dicho equilibrio, disminuyendo el estado de barbarie en la que puede caer cualquier ser humano que sienta que sus reclamaciones no están siendo manejadas con la solemnidad que la situación lo amerita.

Hay que considerar que el miedo es el arma que utiliza el agresor aun después de perpetrado su delito, razón por la cual es de suponer que en la mayoría de los casos el mismo intente de manera personal o por interpuesta persona presionar, manipular o socavar la mente y espíritu de su victima. Ante lo cual, la víctima acudirá a las instancias de protección pertinentes, esperando un manejo humano y respetuoso de su caso.

En este sentido, el estado a través de sus instituciones y estas por medio de sus funcionarios deben hacer un alto en el procedimentalismo burocrático deshumanizante para gestionar los asuntos de la víctima con concienzudo tacto y personalizado manejo.

Sin lugar a dudas, los encargados de gestionar los asuntos públicos en donde se ven vinculadas víctimas de delitos, no podrán menos que cuestionar estas palabras invocando las limitaciones en medio de las cuales se ven forzados a trabajar y gestionar la atención diaria de un sinnúmero de victimas, para las cuales en la mayoría de las veces no se dan abasto.

Sin embargo, en esto debemos ser categóricos al manifestar que no hay razón que justifique cualquier tipo de omisión, extralimitación, inobservancia, negligencia y/o ligereza en el manejo de asuntos que tienen que ver sobretodo con delitos contra el honor, libertad sexual, violencia doméstica y delitos conexos que afectan la mente y el espíritu de la víctima con efectos en la mayoría de los casos irreversibles para las mismas y sus familias.

La clara concepción del funcionario sobre su impacto en la forma en que la víctima recordará el evento traumático del que se trate, así como la brújula que guiará las políticas de gestión en las instituciones encargadas de velar por las víctimas del delito puede ser la diferencia entre un tránsito mas o menos difícil o imposible hacia la recuperación.

El entendimiento de que el individuo que acude a solicitar orientación, atención y protección en un momento dado, es antes que nada una persona, cuya dignidad fue violentada y puede serlo doblemente con el mero hecho de que no se le de la atención adecuada en un momento dado, contribuirá a un cambio de paradigma en cuanto al manejo de la cosa pública y claro esta en la forma en que la victima viva y rememore el proceso.

A mi modo de ver, tanto la capacidad que tenga quién reciba el informe primario de lo ocurrido y su empatía hacia la situación de la víctima, como la previsión de circunstancias que pudiesen poner en riesgo la estabilidad psíquica y emocional de la misma, como por ejemplo; citar en un mismo día y a una misma hora a víctima y victimario para rendir declaración, entre muchas otras circunstancias que se viven a diario como resultado del mal manejo institucional que se le da al tema, son circunstancias que no pueden ni deben escapar al interés del directivo público y sus subalternos.

La víctima de un delito no es un número de expediente, el número de expediente es una forma de organizar la gestión interna de la documentación y los procesos administrativos, mas no es la víctima, en sí, ni su historia, ni sus temores, mucho menos su vida y la preservación de la misma.

La inadecuada atención a las víctimas no es algo trivial, por es un tema de importante valor, ya que proyecta una carencia del sistema que perpetua en el tiempo la agresión y es a su vez un atentado contra la dignidad humana en su máxima expresión.

Debemos tener claro que tan prioritario como la inscripción de una sociedad, el abanderamiento de un buque, el aviso de operación de una empresa, entre muchos otros trámites que se gestionan a diario en nuestras instituciones con especial esmero para cuidar de nuestras inversiones y a nuestros inversores, debe ser la protección que el estado otorgue a sus asociados, antes, durante y después de ser víctima de la comisión de un delito.

La denominada “doble victimización” es un hecho incontrovertible que ocurre a diario en nuestras sociedades modernas, en las cuales tanto instituciones como encargados de administrarlas participamos como actores en algunos casos y como convidados de piedra en otros y de cuyo círculo vicioso debemos escapar.

La dignidad de la persona humana no es un elemento a tener en consideración a la hora de administrar o gestionar lo público, por el contrario es la razón de ser de la administración y la gestión de lo público y por ende la forma en que se lleve a cabo hablará bien o mal de cualquier sistema político-administrativo en un momento determinado.

En este sentido, como directivos, gestores, funcionarios, debemos hacer lo que sea necesario para contribuir a que nuestras víctimas sientan cierta comodidad al ventilar sus reclamaciones ante nuestras instancias y principalmente se debe entender la agresión como un fenómeno en donde el poder del agresor juega un papel importantísimo aún despúes de la comisión del delito, por ende sin irrespetar los derechos de ambas partes, no le otorguemos mas poder al agresor debilitando el animo de la víctima, relegándola a una esquina oscura de indefensión frente al malhechor, en dónde el sistema legal y administrativo la asfixie en vez de oxigenarla.

sábado, 3 de abril de 2010

Transparencia y Rendición de Cuentas en las Universidades



A continuación compartiremos con nuestros apreciados lectores un artículo
académico desarrollado por la Profesora Ivette Alvarez para la asignatura de Administración de la Educación Superior de la Maestría en Docencia Superior de la Universidad de Panamá bajo la coordinación del reconocido catedrático de la Facultad de Ciencias de la Educación, Dr. Ildefonso Moreno.

La Profesora Ivette Alvarez, goza de una gran experiencia y amplia trayectoria académica y profesional en el campo de la educación, didáctica y pedagogía.

Ha fungido como maestra, profesora, gerente educativa en colegios privados de prestigio y a nivel de la enseñanza superior estuvo a cargo de la cátedra de didáctica en la licenciatura en educación.

Durante sus años de carrera profesional ha participado como facilitadora y expositora en seminarios, cursos y congresos relacionados con diversos temas educativos.

Cuenta con una diversidad de títulos en el área de la educación, entre los que se destacan: Profesorado en Enseñanza preescolar, profesorado en enseñanza primaria, licenciatura en educación, profesorado en educación, licenciatura en humanidades con especialización en inglés, postgrado en docencia superior y maestría en docencia superior ( Fase Tesis ).

Con la mente preclara que la caracteriza y sus amplios conocimientos sustentados en la experiencia que ha adquirido en todos los niveles de enseñanza: preescolar, primaria, secundaria y universitaria, ha decidido compartir con nuestro selecto grupo de lectores el presente artículo titulado: Transparencia y Rendición de Cuentas en las Universidades

lunes, 22 de marzo de 2010

Día Mundial del Oro Azul






A partir del año 1993 la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró en resolución 47/193 de diciembre de 1992, el día 22 de marzo, como el día Mundial del Agua a nivel internacional.

Años más tarde, mediante resolución 58/217 de 23 de diciembre de 2003, la Asamblea General proclamó el período de 2005 a 2015 Decenio Internacional para la Acción, "El agua, fuente de vida", llevando consigo una serie de acciones a partir del 21 de marzo de 2005, que implican " la necesidad de políticas adecuadas y buenas prácticas de gobierno para alentar y orientar a los agricultores hacia un mejor aprovechamiento del agua".

Las anteriores normativas internacionales, así como muchas otras, como por ejemplo; las guías para la calidad del agua potable de la OMS, buscan contribuir a la concienciación y modificación de actitudes frente al uso de tan importante recurso natural.

Especialistas en la materia han determinado que nos enfrentamos a una crisis, "la crisis del agua" y que esto nos lleva a tomar en consideración la forma en que se gestionan los recursos hídricos.

En este sentido la FAO ha destacado el papel de los estados y gobiernos en este tema, señalando que "en el pasado, los grandes sistemas estatales de riego contribuían sustancialmente a incrementar la producción agrícola y a mejorar los medios de subsistencia de los agricultores, a la vez que se producían alimentos a menor costo en beneficio de la población urbana y de la rural por igual. Sin embargo, esos sistemas se han adaptado lentamente a la acelerada transformación del entorno económico y el costo de sus repercusiones en el medio ambiente se ha subestimado mucho", ya que "muchos de esos sistemas están mal dotados en materia institucional y técnica para responder al desafío que representa la escasez cada vez mayor de agua y la necesidad de diversificación agrícola, bajo la presión de los cambios del mercado y la veloz globalización.

Estamos de acuerdo en que como en muchos otros temas de relevancia internacional, no basta con destinar un día al año para abordar de manera enérgica las problemáticas acuciantes del entorno, ya que se requiere de un trabajo permanente y mancomunado.

Sin embargo, la designación de este día es un símbolo que nos recuerda, que tratándose de un recurso sin el que la vida en el planeta sería inconcebible, debemos detenernos en el camino del progreso, desarrollo y tecnificación para preservar los recursos que aún nos quedan y que son públicos y globales.

De lo que se trata es de responsabilizarnos y cuestionarnos como sociedad mundial, que podemos hacer frente a la escasez de recursos y específicamente la escasez del agua que se ha constituído en el diario vivir de muchas familias en todo el mundo.

Hoy 22 de marzo del 2010, esperamos que el llamado “oro azul” no pase desapercibido para nuestros gobernantes. De igual forma esperamos que los objetivos identificados para este año sean logrados y que el compromiso gubernamental y ciudadano sea asumido de manera integral.

Objetivos del Año Internacional del Agua 2010:

* Fomentar la concienciación en cuanto a la conservación de ecosistemas sanos y del bienestar humano abordando los crecientes desafíos en relación con la calidad del agua que se plantean a la gestión de ese recurso, y

* Dar mayor realce al tema de la calidad del agua exhortando a gobiernos, organizaciones, comunidades y personas en todo el mundo a que adopten medidas en relación con ese tema y realicen actividades de prevención de la contaminación, limpieza y rehabilitación, entre otras.

A continuación los dejamos con un video de concienciación sobre este importante tema.



 

Imagen extraída de www.proyecto777.com/tag/conciencia/

jueves, 18 de marzo de 2010

Hacia una capacitación continua de los funcionarios públicos para el mejoramiento del servicio público





Hemos insistido muchísimo mediante artículos publicados en nuestro blog, en la necesidad de mejorar la calidad de los servicios públicos y la atención que reciben los ciudadanos por parte de los funcionarios públicos en ejercicio de sus funciones.

La razón de ser de lo anterior descansa en el hecho de que mal podríamos hablar de progreso, desarrollo, mejora de la calidad de vida de los asociados e inversiones si contamos con un modelo arcaico y desfasado de gestión publica.

Mas allá de un asunto semántico, un juego de palabras o simple moda académica, no en vano a nivel internacional se ha dado paso al concepto de gestión pública, para identificar con el un sinnúmero de cambios que a nivel de las administraciones públicas vienen suscitándose hace ya varios años.

Seguramente la gran mayoría esta de acuerdo en que se requieren cambios de forma y fondo en cuanto a la administración de la cosa pública, cambios que hablan de la necesidad de orientar las políticas y acciones públicas al ciudadano, así como a la satisfacción de sus necesidades y la prestación de servicios públicos de calidad, ya no solo teniendo en cuenta la base legal de tal cometido, sino también ampliando el criterio a aspectos por años relegados al sector privado, como por ejemplo eficiencia, eficacia y calidad en la prestación de dichos servicios.

Lo anterior por inferencia lógica, implica un cambio de paradigma a nivel de nuestras instituciones. Conlleva además, una acción inmediata y decidida a todos los niveles. Un compromiso por parte de los actores sociales involucrados y claro está, por parte de quienes enfrentan las contingencias propias del ejercicio de la función pública (limitaciones presupuestarias, decisiones jerárquicas inconsultas y politización del quehacer público por encima de su profesionalización), entiéndase el funcionario que recibe el documento en ventanilla, el que brinda la opinión legal, califica un documento, desarrolla la política de gestión de un departamento y participa en cualquiera de las labores de ejecución de una organización pública.

Ahora bien, atañe definir entonces la metodología a implementar para llevar a cabo el tan mencionado cambio de paradigma.

Sobre este particular debemos estar claros en que no existen formulas mágicas, ya que las prácticas que pudieron generar un cambio cambio de paradigma en Chile, Argentina o Perú, por mencionar de manera aleatoria algunos países, es probable que no necesariamente generen el mismo resultado en nuestro medio, ya que la idiosincrasia, cultura organizativa, valores institucionales y realidad en general, cambian de un país a otro con impresionante contraste, pero puede que constituyan puntos de referencia dignos de ser valorados.

Sin embargo, más allá de las buenas prácticas y la utilización del benchmarking como estrategia de mejora de las capacidades institucionales, debemos destacar quizás aquello que constituye o ha constituido la constante o denominador común en este cambio de paradigma: La capacitación y profesionalización de los funcionarios públicos.

Las políticas de capacitación y formación de los funcionarios han representado la piedra angular en la modernización y proceso de cambios a nivel internacional y no puede ni debe ser la diferencia en nuestro país.

La calidad en el servicio público, se alcanza entre otras formas mediante la vía de la educación, no queriendo decir con esto, que no exista una gran cantidad de funcionarios profesionales, con elevados estándares académicos, así como habilidades y competencias destacables y con excelente visión de servicio y compromiso, porque los hay, pese a la poca valoración que hace el sistema de ellos, pero de lo que hablamos aquí, no es de un acto antojadizo, eventual y desorganizado de formar y capacitar , por el contrario hacemos referencia a un plan de formación continua que forme parte de una estrategia permanente a corto, mediano y largo plazo, en el que distintos sectores de la sociedad civil participen de manera concertada.

Además de las instancias públicas llamadas a capacitar y formar a sus funcionarios, sin lugar a dudas los gremios y las universidades tienen un rol importantísimo en este proceso de cambio de paradigma através de la formación y capacitación.

Este artículo va encaminado precisamente a calar en las autoridades encargadas de la educación superior y en aquellas fundaciones, asociaciones, empresas de capacitación y otras relacionadas, para elevar el tema de la formación de nuestros funcionarios a un tema de prioridad social.

Es imprescindible  que la oferta académica se amplíe y contemple áreas tal vez menos comerciales, pero que a la larga estoy convencida redundarán en el beneficio de quienes son la cara de nuestro país ante inversores y empresas internacionales, es decir nuestros funcionarios públicos.

Existe una buena disposición por parte de profesionales jóvenes que nos hemos especializado en el extranjero para trabajar en la reingeniería social y pública de nuestro país, ya sea impartiendo nuestros conocimientos desde la esfera académica o bien a lo interno de las instituciones públicas, pero la realidad con la que nos encontramos la mayoría de las veces es que si no estas inscrito en un partido político, no importa los méritos que te respalden, tendrás que ver los toros desde la barrera y soportar con estupor como la mediocridad gana espacios y se erige en norma.

Por mi parte, creyendo en que en ocasiones una golondrina no necesariamente hace verano, pero puede incidir positivamente en él, tocaré todas las puertas que sean necesarias para que se visibilice la importancia de formar a nuestros funcionarios públicos y llamare la atención sobre la necesidad de darles acceso a programas continuos de formación profesional ( no solo desde el gobierno, sino además desde las instancias de educación superior) especialidades, maestrías, diplomados, como una forma de elevar su imagen, autoestima y valoración de sí mismos en aras de brindar el servicio de atención de calidad que requiere un país para situarse en el conglomerado de naciones del primer mundo y lograr el cambio de paradigma necesario para competir en base a los más altos estándares de excelencia.

jueves, 25 de febrero de 2010

II Encuentro Interoceánico de Escritoras en Panamá: Un Fulgor de Ensueños








 
He visto con gran beneplácito la iniciativa que ha impulsado un selecto grupo de mujeres intelectuales de nuestro país al realizar el II Encuentro Interoceánico de Escritoras en Panamá “Un fulgor de ensueños”. Tan importante evento contará con la participación de renombradas escritoras de la literatura nacional, latinoamericana, norteamericana y europea.

El  encuentro cuenta con un homenaje o más bien es un homenaje que exaltará la figura de la poeta y educadora Esther María Osses, a quién recuerdo de niña en eventos culturales y reuniones intelectuales por su característica sencillez y profundidad poética. Así como por su solidaridad en aras de la integración latinoaméricana y por su apoyo al surgimiento de los nuevos espíritus literarios.

Las sedes del encuentro estarán distribuidas a lo largo y ancho del país (David, Boquete, Aguadulce, Colón y Ciudad de Panamá) y la metodología del mismo será variada (mesas temáticas, talleres, lecturas poéticas, narrativas y dramatúrgicas, homenajes y espacios para la exposición y venta de libros). 

Entre los talleres y mesas del encuentro podemos destacar:
Talleres del Encuentro:
  • Taller 1: Literatura oral y tradición.
  • Taller 2: De la imagen a la palabra; de la palabra a la imagen.
  • Taller 3: El cuento para el nivel inicial
  • Taller 4: Teatro.
  • Taller 5: Autogestión y Creatividad: Taller de Encuadernación Artesanal para Escritoras.
  • Taller 6: Taller de análisis de textos educativos.
Mesas del Encuentro:

Mesa I: La novela: alternancia del discurso gestado en el silencio.
Mesa     II:  Vidas que no se olvidan: las biografías de mujeres y su importancia como género literario.
Mesa    III: Escritoras en línea: conquistemos la red.
Mesa    IV: Crítica literaria e investigación sobre literatura de mujeres.
Mesa     V:  Periodismo cultural y género.
Mesa   VI:  Del cuento… al Cuento.
Mesa  VII: Literatura para niñas y niños: semilleros de lectores. Homenaje a Esther María Osses.
Mesa VIII: Políticas públicas de estímulo a la creación y divulgación desde la literatura escrita por mujeres.
Mesa    IX: Literatura y género.
Mesa     X: ¿Qué estamos escribiendo las jóvenes?
Mesa   XI: ¿Nos publican las editoriales, las revistas y suplementos culturales?
Mesa  XII: Literatura desde el cuerpo de las mujeres.

Nuestro espacio en la red dedicado a los temas de gestión, juventud y políticas públicas respalda plenamente esta iniciativa en la cual hay interesantes talleres, especialmente los relacionados con la línea de nuestro blog MESA VIII y MESA X y exhorta a nuestros amigos lectores a que ingresen a la pagina web del encuentro http://www.encuentroescritoraspanama.com/ y participen de esta fiesta interoceánica de las letras, cuyo costo para estudiantes es de $10.00, para participantes nacionales: $20.00 e internacionales: $50.00.

Tel (507) 230-7953- Email:inscripcion@encuentroescritoraspanama.com



sábado, 13 de febrero de 2010

Magísteres en Gestión Pública: Claves en la profesionalización de los estados






Como parte de nuestra labor educativa e informativa, deseamos compartir con nuestros selectos lectores un interesante artículo publicado en el portal EducAmericas el día 12/02/2010 por Henriette Iraçabal, editora del Portal.

El citado artículo hace referencia al fuerte impacto que estan adquiriendo las maestrías en gestión y gerencia pública y titulaciones relacionadas en países latinoamericanos. Se destaca especialmente el caso de Chile y las iniciativas del nuevo gobierno al valorar entre sus opciones para cargos públicos de alto nivel la formación académica y experiencia profesional, además de la carrera política de los candidatos.

Lo anterior cobra especial importancia en  momentos en que nuestros países ameritan de una gestión y políticas públicas transparentes, sustentables y participativas, en donde la politización, amiguismo, clientelismo y procesos de cooptación políticos en temas tan importantes como la selección de personal,sean subrogados por máximas como productividad, eficiencia, eficacia y sentido común a la hora de gestionar los bienes públicos. Y la contratación de funcionarios públicos con vocación de servicio, experiencia, preparación comprobada y actualización constante en cuanto a técnicas y herramientas de gestión pública, dejen de ser una aspiración quimérica, para convertirse en aspecto obligado en la maximización de los estándares públicos.

Para ustedes el artículo: 

Magísteres en Gestión Pública: Claves en la profesionalización de los estados. Cortesía de Henriette Iraçabal, Portal EducAmericas.    
                 
En los últimos días Chile ha estado en el centro de la noticia por el nombramiento del nuevo gabinete ministerial que asumirá el 11 de marzo próximo junto al presidente electo Sebastián Piñera. Como era de esperarse, han llovido las críticas y las felicitaciones de un lado y del otro, pero quizás una de las cosas que ha destacado positivamente es que los ministros han sido elegidos más por su formación y experiencia profesional que por su carrera política.

Y es que efectivamente en América Latina cada vez que hay cambio de gobierno un sinnúmero de funcionarios y colaboradores llegan a la administración pública por mera recomendación política y no siempre por mérito profesional.

Para Óscar Landerretche, director académico del magíster en gestión y gerencia pública de la Escuela de Negocios de la Universidad de Talca (ENS), "hasta que no haya una carrera pública completa profesional siempre va a existir la duda de que el aparato público es como una torta de milhojas, donde los funcionarios han ido entrando por la vía de las recomendaciones de los políticos de turno".

Así lo aseguró en el lanzamiento de este posgrado en agosto de 2009, agregando que lo correcto sería tener un servicio público totalmente profesionalizado, al que se entre por carrera, en el que se vayan haciendo cursos de perfeccionamiento y avanzando, de manera que las jefaturas tengan un elemento de profesionalismo asegurado, que les permita entenderse con los políticos y autoridades en forma fluida y evite la actual vulnerabilidad.

Landerretche, quien viene de la arena política y que ahora está dedicado plenamente a la vida académica, considera que los magíster en gestión y gerencia pública juegan un papel fundamental en el proceso de profesionalizar el Estado, "ya que permiten a los funcionarios que han alcanzado un nivel intermedio, conocer ciertas disciplinas que les hacen entender el entorno en que opera su entidad, además de aprender a programar y monitorear las actividades que les corresponden", según señaló en una nota publicada por la misma casa de estudios.

El programa de magíster de la Universidad de Talca -que se ha propuesto impartir una enseñanza multidisciplinaria, actualizada y de alta calidad para la gestión moderna e ilustrada de las organizaciones públicas- orienta su trabajo al desarrollo individual de cada uno de los estudiantes con el objeto de mejorar sus habilidades gerenciales. Para su director académico, este programa se diferencia de otros en el sentido que apunta más a la gestión y a la ejecución, que a la dirección y diseño de políticas públicas o a las ciencias políticas como otros.

La Universidad de Chile es otra que tiene una alternativa de posgrado en gestión pública, el cual tiene por meta desarrollar tres conjuntos de competencias -gerenciales, técnicas y políticas- que están interconectadas y que en esta casa de estudios consideran claves para formar a un buen administrador del sector público.

Según describe el sitio web de este programa de magíster, las competencias gerenciales incluyen el liderazgo y la visión estratégica para llevar adelante cambios organizacionales e innovaciones que tengan un efectivo impacto de bienestar social, mientras que las competencias técnicas están relacionadas con el manejo de herramientas y técnicas que respalden un proceso de toma de decisiones racional, incluyendo modelos de gestión y el uso de estadísticas. Finalmente, las competencias políticas marcan la diferencia principal entre los directivos del sector público versus los del sector privado, ya que manejar un grado de sensibilidad política es esencial para lograr una gestión pública efectiva. Las competencias deben en este caso incluir la comprensión de las lógicas de poder en que se inserta la función pública, así como la capacidad de responder a las dinámicas condiciones que marcan el contexto político contingente.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Tercerizar o no: He ahí el dilema.




El Outsourcing o Tercerización, se lleva a cabo desde hace varios años, pero recientemente el tema se ha dado a conocer en el mercado debido a que en países de América Latina dicha técnica ha cobrado más relevancia como opción para optimizar la eficiencia en las empresas e instituciones públicas.

Hay una marcada renuencia por parte de algunos sectores importantes de la realidad nacional a aceptar la tercerización u outsourcing, como alternativa para el mejor rendimiento de las instituciones públicas, por considerarla una técnica “exclusiva” de las empresas privadas y como un afán de encubrimiento de posteriores acciones “privatizadoras” en el ámbito público.

Personalmente, más allá de satanizar o divinizar la figura y su implementación en el ámbito público, pretendo mediante el presente artículo, aclarar algunas dudas sobre lo que es la tercerización y qué aspectos a grandes rasgos, deberían considerarse si se quiere hacer uso de esta técnica en algunas instituciones de nuestro país.

La traducción al castellano del neologismo inglés outsourcing viene a equipararse con el de externalización, que responde al acto que lleva a cabo una organización con el fin de contratar a un tercero para que realice un trabajo en el que está especializado, con el objetivo de reducir costos y / o evitarle a la organización, la adquisición de una infraestructura propia que le permita la correcta ejecución del trabajo.

La acción de acudir a una agencia exterior para operar una función que anteriormente se realizaba dentro de la empresa o institución, busca agilizar y economizar los procesos productivos para el cumplimiento eficiente de los objetivos sociales de las instituciones, de modo que cada quien se centre en lo que le “es propio” o en aquello que “mejor hace”.

En la mayoría de los casos la tercerización envuelve a las organizaciones e instituciones públicas en un proceso de adaptación y transformación que impacta de alguna forma el ambiente organizacional y por ende, los óptimos resultados del proceso que deben tomarse en cuenta al momento de implementar la técnica en cuestión.

Hay que tratar de sacar el mejor provecho posible a una iniciativa de esta índole y darle valor agregado para obtener una solución efectiva a los procesos.

Esta técnica se fundamenta en un proceso de gestión que implica cambios estructurales de la empresa en aspectos fundamentales tales como: la cultura, procedimientos, sistemas, controles y tecnología, y que reiteramos, deben ser totalmente considerados si se desea alcanzar el éxito en su implementación.

Hago especial énfasis en factores como los anteriores a la hora de asimilar correctamente el concepto de tercerización en la función pública, ya que la copia de modelos o técnicas de otros países, ha sido una práctica extendida en nuestra sociedad, lo cual en ocasiones ha degenerado en mayores problemas de los que se han pretendido solucionar.

Precisamente en esa línea de pensamiento, la tercerización como resultado y proceso implementado en la prestación de servicios públicos dependerá en gran medida de la idiosincrasia, cultura organizativa, conocimiento por parte de los funcionarios de lo que se esta haciendo, cómo se esta haciendo y con qué recurso se pretende hacer. Así como de la clara definición de los objetivos y metas que se pretendan lograr con la implementación de dicha herramienta.

Sin embargo, frecuentemente la decisión de tercerizar no es el resultado de un análisis profundo, sino de una percepción intuitiva por parte de ciertos directivos, que  actuando de buena fé en algunos casos, olvidan que la administración pública implica actuar en base a datos, técnicas, consulta y no a un simple ejercicio de improvisación.

La decisión de tercerizar implica evaluar y analizar. Para analizar se debe disponer de información y para disponer de información, se deben efectuar estudios y tomar en consideración la experiencia de quienes ya han transitado el camino, más que actuar por simple imitación o moda adminsitrativa.

Si bien es cierto que el outsourcing está muy difundido en el ambiente empresarial, aún se percibe con cierta desconfianza al momento de situarlo en el contexto público, principalmente porque en algunos países se han dado tercerizaciones que en lugar de mejorar el desempeño organizacional o el servicio tercerizado, lo han empeorado.

Como ocurre con muchas otras herramientas administrativas, las decisiones a la hora de implementarlas se basan en experiencias que han tenido organizaciones en otras partes del mundo, sin evaluar a conciencia que la dinámica social y la cultura organizativa son propias de cada institución y país. Dichas experiencias, pueden ser tomadas como referencia o como mejores prácticas sugeridas, pero en ningún caso como fórmula infalible, si antes no se evalúa la realidad institucional. 

La tercerización, posee un enorme potencial para optimizar resultados, si consideramos que una de sus fortalezas es incrementar la eficiencia de la empresa o institución. Sin embargo, mal implementada, por el contrario, puede entorpecer significativamente el proceso de gestión y la prestación de los servicios que pretende ser optimizado.

Antes de tercerizar una parte de la operación de la compañía o institución, se debe adelantar un estudio concienzudo que cuente con la suficiente información en todas las áreas: costos, recursos humanos, management, entorno económico, proveedores, entre otros aspectos.

Los decisores políticos en el caso de las instituciones públicas, deben buscar la especialización a través de terceros que resulten “capaces” de ejecutar ciertas actividades “mejor” que la propia empresa, a efectos de que esta última se pueda centrar en su misión básica o actividad específica ("core competence"), con el objeto de obtener así un mejor resultado integral.

También se debe considerar, las distintas modalidades de outsourcing que se presentan como opciones:

• La modalidad in company, que consiste en albergar dentro de la propia empresa, a un equipo de personas que llevarán a cabo el servicio contratado a un tercero. Esta es la modalidad común en tareas de limpieza y seguridad.

• La modalidad near shore, que implica la realización de una tarea determinada a otra compañía, que la realizará en su propia oficina.

• La modalidad off shore, que deriva de solicitar servicios a empresas de otro país.

Hoy por hoy, muchas empresas tercerizan las tareas administrativas (facturación); la selección y capacitación del personal; diversos procesos productivos (como el mantenimiento); acciones de marketing (como la publicidad), y una amplia gama de servicios generales (como seguridad y limpieza), pero hay que recordar que cada organización tiene distintas particularidades y que en ocasiones el fondo ( querer brindar un mejor servicio ) es plausible, más la forma ( falta de datos, poca consulta, no aproximación de impacto a lo interno y externo de la organización, costos, elección cuidadosa de la empresa que prestará el servicio, entre otros factores ) pueden producir resultados adversos a lo estimado en la mente del decisor político.

Sintetizando entonces, aunque el outsourcing tiene mucho que ver con la subcontratación, no sólo es eso, se trata más bien de establecer alianzas con firmas colaboradoras que harán más eficientes nuestras tareas fundamentales e implica un análisis y el uso del pensamiento estratégico por parte de los encargados de decidir tales asuntos. Ya que, de no ser dirigida correctamente, la decisión de tercerizar puede ser fuente de incongruencias a nivel de impacto social, político e incluso económico.

Para concluir, sugerimos a nuestros amigos de Gestión pública, política y gobernanza la lectura de "When giants learn to dance"  de Rosabeth Moss Kanter, que en un extracto traducido expresa: “áreas enteras de empresas aparecieron sujetas a revisión y debieron justificar su dimensión (e incluso su existencia) en función de las ganancias que generaban con relación a los costos de oportunidad del capital invertido que requerían. El outsourcing recibió así un impulso violento de los teóricos del management empresario en incluso de los ideólogos e implementadores de las políticas económicas de los países. Un proceso similar se verificó en el sector público, tomando auge el proceso mundial de privatizaciones de servicios públicos y empresas del estado. Se comenzó a transferir así a terceros una serie de actividades que para los gobernantes no participaban de la finalidad específica de los estados. En otros casos los políticos entendieron que ciertas actividades podían ser desarrolladas en forma más eficiente y más económica (desde el punto de vista de la reducción de costos para el estado) por pres-tadores particulares, especialistas en determinadas áreas. Es posible observar que esta postura se verificó no sólo en las regiones periféricas (como Latinoamérica) sino también en países centrales, es-pecialmente a partir de las políticas económicas de Ronald Reagan en Estados Unidos y Margaret Thatcher en Gran Bretaña

Así como “El costo oculto del outsourcing", de Hendry John.